El presidente del Inter de Milán, Massimo Moratti, reconoció hoy que está un poco molesto por las declaraciones del entrenador de su equipo, el portugués José Mourinho, en las que no termina de cerrar la puerta a una posible marcha al Real Madrid."Estoy un poco molesto, por supuesto que no me gusta leer ciertas cosas", afirmó Moratti en unas declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos."Estoy manejando la situación, es una cuestión sobre la que llegaremos hasta el final", apuntó el presidente del Inter, recién proclamado campeón de la Liga italiana.De este modo y por primera vez, Moratti hizo público el malestar por un asunto que aún sigue coleando en Italia y que parece acompañará al club milanés hasta finales de temporada. Después de que se especulara sobre una posible oferta del ex presidente del Real Madrid Florentino Pérez para ocupar el banquillo blanco, Mourinho reconoció que existía una "pequeña tentación" por el club español y que seguirá en el Inter en un 99,9 por ciento de posibilidades.Estas declaraciones, en las que el portugués no se muestra rotundo en su intención de seguir en Milán, son las que han molestado a Moratti, a pesar de que la propia candidatura de Pérez a la presidencia del Real Madrid haya desmentido que se haya planteado ninguna oferta por Mourinho. (Fuente EFE)Massimo Moratti reconoce que está un poco molesto por las declaraciones de Mourinho
El presidente del Inter de Milán, Massimo Moratti, reconoció hoy que está un poco molesto por las declaraciones del entrenador de su equipo, el portugués José Mourinho, en las que no termina de cerrar la puerta a una posible marcha al Real Madrid."Estoy un poco molesto, por supuesto que no me gusta leer ciertas cosas", afirmó Moratti en unas declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos."Estoy manejando la situación, es una cuestión sobre la que llegaremos hasta el final", apuntó el presidente del Inter, recién proclamado campeón de la Liga italiana.De este modo y por primera vez, Moratti hizo público el malestar por un asunto que aún sigue coleando en Italia y que parece acompañará al club milanés hasta finales de temporada. Después de que se especulara sobre una posible oferta del ex presidente del Real Madrid Florentino Pérez para ocupar el banquillo blanco, Mourinho reconoció que existía una "pequeña tentación" por el club español y que seguirá en el Inter en un 99,9 por ciento de posibilidades.Estas declaraciones, en las que el portugués no se muestra rotundo en su intención de seguir en Milán, son las que han molestado a Moratti, a pesar de que la propia candidatura de Pérez a la presidencia del Real Madrid haya desmentido que se haya planteado ninguna oferta por Mourinho. (Fuente EFE)Dirigentes de Boca ven "complicado" que Bianchi asuma como técnico en junio
El dirigente de Boca Juniors Marcelo London dijo hoy que es "complicado" que el actual director deportivo del club argentino, Carlos Bianchi, asuma como entrenador en junio próximo, tras la partida de Carlos Ischia. No obstante, el dirigente aseguró que no tiene dudas de que Bianchi será en el futuro nuevamente entrenador del equipo auriazul, aunque no se atrevió a aventurar cuándo."Intentaremos convencer a Bianchi porque todos queremos que sea el técnico, pero es complicado porque él quiere respetar la cláusula que incluyó en el contrato que firmó en enero y que le impide suceder a Ischia", sostuvo London en declaraciones a radio La Red, de Buenos Aires.Comentó que los dirigentes "no pueden poner un revólver" a Bianchi para que acepte sentarse en el banquillo en junio y destacó que 'el Virrey', quien ganó nueve títulos de campeón como entrenador de Boca, será quien decida el nombre del sucesor de Ischia.Una fuerte oleada de rumores indicó desde el pasado viernes que Ischia dejaría su puesto este domingo, tras el partido que su equipo perdió ante el Vélez Sarsfield por 2-0 en la Liga local, pese a que el técnico dijo que no estaba dispuesto a renunciar.Pero finalmente el entrenador de Boca acordó anoche con los dirigentes continuar en su cargo hasta la finalización del torneo Clausura 2009 del fútbol argentino y luego dar un paso al costado.La prensa deportiva de Buenos Aires menciona los nombres de Alfio Basile, Gustavo Alfaro, José Basualdo y Abel Alvez, este último entrenador de los juveniles, como los posibles sucesores de Carlos Ischia. (Fuente EFE)
Gremio viaja a Venezuela con la meta de un "empate con goles" afirma capitán
El Gremio viajará hoy a Venezuela para enfrentar el próximo miércoles al Caracas en partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores con la propuesta inicial de conseguir un "empate con goles" que le de ventaja para la vuelta en Porto Alegre, afirmó el capitán Tcheco."Un empate con goles sería bueno. Ahí nosotros haremos prevalecer la ventaja en el (estadio) Olímpico", declaró Tcheco antes del viaje a Caracas.El experimentado jugador manifestó que su equipo enfrentará con respeto y muchos cuidados al rival, pero admitió que poco conocen de los pupilos del entrenador argentino Noel Sanvicente."Nosotros no tenemos mucha información más allá de los vídeos. Marcelo Rospide (asistente técnico y entrenador encargado hasta hace una semana) viajó para observarlos. Pudimos ver que es un equipo rápido y que la cancha no es buena. Pero eso ocurre en la Libertadores y estamos preparados", subrayó.La principal novedad del Gremio será el debut de Paulo Autuori, quien ya ganó la competencia como técnico del Cruzeiro en 1997 y del Sao Paulo en 2005. El Departamento Médico del Gremio autorizó al defensa Réver y al centrocampista Souza, quienes salieron el sábado lesionados tras la victoria en casa por 2-0 sobre el Botafogo en partido de la tercera jornada del Campeonato Brasileño.La probable formación titular del Gremio en Caracas es la siguiente: Víctor; Leo, Réver, Rafael Marques; Ruy, Tulio, Tcheco, Souza, Fabio Santos; Jonas y Maxi López. (Fuente EFE)
Messi y Xavi, los ilustres 'debutantes' en la final de Roma
La final de la Liga de Campeones entre el FC Barcelona y el Manchester United, dos equipos que la han jugado en los últimos años, reunirá a un pequeño grupo de debutantes, especialmente en el conjunto barcelonista, donde destacan dos de sus estrellas: Xavi Hernández y Lionel Messi. Mientras el Manchester United jugó y ganó la pasada edición de la competición con un equipo que podría repetir esta temporada, ya que el equipo titular aún continúa en nómina (Van der Sar, Brown, Vidic, Ferdinand, Evra, Hargreaves, Carrick, Scholes, Cristiano Ronaldo, Tévez y Rooney), en el conjunto barcelonista la lista de debutantes es extensa.Los únicos barcelonistas experimentados en una final de la Liga de Campeones fueron los que participaron en la edición del 2006, tanto en el Barça como en el Arsenal: Valdés, Puyol, Márquez (está lesionado), Iniesta y Eto'o, además de Alexander Hleb y Thierry Henry, que se alinearon con el equipo inglés. De esta forma, la lista de debutantes en el Barça es extensa, desde Gerard Piqué (estuvo en el banquillo el año pasado en el Barça-United, pero no en la vuelta ni en la final contra el Chelsea), a Keita, pasando por Touré y Busquets, aunque por encima de ellos se encuentran dos los iconos del nuevo Barça: Xavi Hernández y Lionel Messi. A pesar del historial que les avala, con numerosos títulos, incluso con sus selecciones, Xavi y Messi, que pertenecían a la plantilla del 2005-06 campeona de Europa, no jugaron la final por culpa de las lesiones.
En el caso de Xavi, el actual segundo capitán del Barça realizó un mal gesto en un entrenamiento a principios de diciembre del 2005 y padeció un rotura del ligamento cruzado anterior, con lo que se decía adiós a la temporada.Messi sufrió dos roturas en el bíceps femoral de la pierna derecha, la primera el 5 de febrero del 2006 y la segunda, en el Barça-Chelsea, el 7 de marzo, donde la rotura fue de cinco centímetros.Falto de entrenamiento y de ritmo, el técnico por entonces, Frank Rikjaard, no le alineó y, frustrado, el jugador ni celebró el título con sus compañeros en París. Máximo goleador de la competición con ocho goles, ahora Messi no sólo tendrá la oportunidad de jugar una final de la Campions, sino de lograr su primer gol contra un equipo inglés, después de haber jugado diez partidos ante entidades inglesas sin anotar un tanto.Otro debutante para la final de este miércoles en Roma podrían ser Erick Abibal y Dani Alves, pero ambos deberán cumplir un partido de sanción, por expulsión en el partido de vuelta contra el Chelsea el primero, y por acumulación el segundo.De hecho, Dani Alves es uno de los barcelonistas más experimentados en finales europeas, pues participó en los dos títulos que obtuvo con el Sevilla en la Copa de la UEFA (frente al Espanyol y Middlesbrough), competición que el año que viene cambiará de denominación y formato, para convertirse en la UEFA Europa League.
El técnico barcelonista Josep Guardiola también será un debutante como preparador en una final de la Liga de Campeones, aunque ya como jugador participó en dos (1992 y 1994) con un título, obtenido en el año olímpico en Wembley. Si logra el título como entrenador, tendrá el honor de entrar en el selecto grupo de jugadores que han logrado la Copa también como técnicos.En este quinteto de escogidos se encuentran dos ex barcelonistas: Miguel Muñoz (jugador del Madrid, campeón en 1956 y 1957; como técnico madridista, 1960 y 1960), Giovanni Trapattoni (jugador del Milan, 1963 y 1969; como técnico del Juventus, 1985), Johan Cruyff (jugador del Ajax, 1971, 1972 y 1973; como técnico del Barça, 1992), Carlo Ancelotti (jugador del Milan, 1989 y 1990; técnico del Milan, 2003 y 2007) y Frank Rijkaard (jugador Milan en 1989 y 1990 y del Ajax en 1995; como técnico del Barça, en el 2006).
Josep Guardiola, que regresará al Olímpico de Roma, donde jugó con el AC Roma en la temporada 2002-03, tiene en sus manos agrandar su historial y el del Barcelona, con el primer triplete de la historia de la entidad catalana, el mismo objetivo que logró en el 1999 su rival, el Manchester United, que se hizo con la Cup, la Premier y la Champions.Con un triunfo barcelonista en Roma, el conjunto catalán evitará que acontezca un hecho que hace veinte años que no produce: que el campeón reedite el título. El Manchester United, campeón el año pasado, busca su cuarto título y reeditarlo, como así pasó por última vez con el Milan, en las ediciones de 1989-90. Seis equipos más han logrado esta reedición: El Madrid, que ganó la Copa de Europa desde 1956 a 1960; Benfica, 1961 y 1962; Inter, 1964 y 1965; Ajax de 1971 a 1973; Bayern, de 1974 a 1976; Liverpool, 1977 y 1978; y Nottingham Forest, 1979 y 1980. EFE
Los latinos en la Copa de Europa: el fútbol hecho pasión
Con su reconocido espíritu competitivo, los latinos del Barcelona y del Manchested United están listos para entrar en la historia de las finales de la Liga de Campeones, llena de capítulos extraordinarios protagonizados por sus predecesores. Sólo tres jugadores latinoamericanos del Barcelona -el argentino Leo Messi, el uruguayo José Martín Cáceres y el brasileño Silvinho- pueden estar en el Olímpico de Roma el próximo día 27, ya que el argentino Gabriel Milito y el mexicano Rafael Márquez están lesionados y el brasileño Dani Alves sancionado. Del lado del United, aparecen el argentino Carlos Tévez y los brasileños Anderson, Fabio Da Silva y Rafael Da Silva.Tévez y Anderson son los únicos latinos de los dos equipos que saben lo que es ganar la Copa de Europa, ya que la consiguieron la pasada temporada en la final de Moscú ante el Chelsea, resuelta en los penaltis tras el empate a un gol (Ronaldo y Lampard) del 21 de mayo en el estadio Luznikí.El delantero argentino Tévez jugó todo el partido y anotó el primer gol de la tanda de penas máximas, mientras Anderson reemplazó a Brown en el minuto 120 y tampoco falló su lanzamiento.El repaso de la historia de la máxima competición europea de clubes registra momentos brillantes de los jugadores latinoamericanos y goles decisivos que valieron un título. También tiene sus capítulos dramáticos y tristes.El protagonista latino indiscutible de la Copa de Europa, luego Liga de Campeones, fue el argentino Alfredo Di Stéfano que, con el Real Madrid, conquistó los cinco primeros trofeos entre 1995 y 1960. Di Stéfano marcó en las cinco finales, en las que sumó un total de seis goles.En esas cinco copas seguidas, también destacaron el argentino Héctor Rial, con cuatro títulos, y el uruguayo José Santamaría, con tres. El brasileño José Altafini quebró con el Milán la racha de dos títulos consecutivos logrados por el Benfica del gran Eusebio en la final de la temporada 1961/63, con dos goles que remontaron en Londres el inicial de la "pantera negra".
Joao José "Mazola" Altafini se proclamó, además, máximo anotador del torneo con 14 goles.También un brasileño, Jair, en las filas del Inter del argentino Helenio Herrera, volvió a amargar otra final a Eusebio, la de 1964/65, al marcar el único gol del partido disputado en Milán.Herrera vio rota la hegemonía de su Inter en la final de Lisboa de la temporada 1966/67 cuando, contra todo pronóstico, el Celtic de Glasgow se llevó la copa al vencer por 2-1. El brasileño Roberto Carlos es otra de las grandes figuras latinas de la historia de la Copa de Europa, ya que conquistó con el Real Madrid los títulos de 1997/98, 1999/00 y 2001/02.Roberto Carlos contó como compañeros con el argentino Fernando Redondo en los títulos de 1997/98 y 1999/00, y con la de sus compatriotas Roberto Savio (en el segundo) y Flavio Conceicao en el de 2001/02, final (2-1 al Bayer Leverkusen) que disputó el también argentino Santiago Solari.El portero brasileño Dida entró con el Milán en el palmarés de la Copa de Europa en dos ocasiones, en las temporadas 2002/03 y 2006/07 y estuvo muy cerca de conquistar el tercero, el de 2004/05, ya que el Milán se puso con un 3-0 en el primer tiempo, pero el Liverpool igualó en el segundo y se llevó el trofeo en la serie de penaltis.Los brasileños Cafú y Kaká y el argentino Hernán Crespo compartieron el dolor de Dida en ese partido, del que se resarció, junto con el media punta, en la final ganada al Liverpool por 2-1 en Atenas el 23 de mayo de 2007.Crespo, hoy en el Inter de Milán, fue uno de los jugadores más afectados por la derrota ante el Liverpool. Había anotado dos de los goles del Milán (minutos 39 y 44), ambos a pase de Kaká, y fue relevado por Tomasson en el minutos 85.En otros capítulos de tristeza sufridos por futbolistas latinos, se pueden mencionar las derrotas del Valencia en las dos finales consecutivas que jugó en 1999/00 y 2000/01, ante Real Madrid y Bayern Múnich, respectivamente.El 3-0 del Madrid fue inapelable y los argentinos Killy González y Claudio "Pijo" López se quedaron sin título. Más dura fue la derrota ante el Bayern, en "San Siro", el 23 de mayo de 2001, ya que se perdió en la "lotería" de los penaltis.López y Gonzalez vieron esfumarse la copa por segunda temporada seguida. Allí estaban también derrotados sus compatriotas Roberto Fabián Ayala, Mauricio Pellegrino y Pablo Aymar y el técnico Héctor Cúper.Pellegrino vivió su noche más amarga al fallar el penalti que entregó el título al Bayern.Quizá la derrota más trascendental de un latinoamericano en la historia de la Liga de Campeones fue la que padeció Di Stéfano en la final del 27 de mayo de 1964, en Viena, perdida con el Inter de Milán por 3-1.La "saeta rubia" discutió con el entrenador, Miguel Muñoz, por el planteamiento táctico. No sólo perdió el partido, también el pulso con el técnico. Abandonó el Madrid al finalizar la temporada después de haber ganado con la camiseta blanca ocho ligas, cinco Copas de Europa, una Copa de España y una Intercontinental. (Fuente EFE)
Lionel Messi o Cristiano Ronaldo: Roma decidirá quién es el mejor futbolista del planeta
Uno es un argentino tímido y apocado, zurdo cerrado, aún no ha cumplido los 22 y camina por el campo y la vida como si la cosa no fuese con él; el otro es un portugués diestro de 24 años con 'look' de modelo, fama de arrogante y magnetismo de estrella. Pero ambos tienen algo en común: son los reyes de este negocio, los dos futbolistas del momento. Cuando el balón empieza a rodar, Lionel Messi (Rosario, 24-6-1987) y Cristiano Ronaldo (Funchal, 5-2-1985), son el objeto de todas las miradas, absorben la luz de los focos y roban todos los planos a sus compañeros. Cuando saltan al terreno de juego, el '10' de Barça y el '7' del Manchester lo acaparan todo.Si alguien se despista un segundo con Leo y Cristiano en el campo, es posible que acabe perdiéndose un control genial, un eslalon fugaz, un remate imposible que acaba besando la red.La advertencia vale para el espectador de turno, el defensa rival, el cámara encargado de captar el momento, el realizador que debe 'pincharlo' en la retransmisión en directo o el cronista que tendrá el placer de contarlo.A todos ellos, el trabajo se les multiplicará por dos el próximo 27 de mayo, cuando el Barça y el Manchester United se enfrentarán en el Olímpico de Roma por el cetro de mejor equipo de Europa, cuando Leo y Cristiano se medirán, en una guerra de egos, para demostrar al mundo quién es el rey del planeta fútbol.Cada uno a su manera, son talento en estado puro.

Los dos parten de una demarcación concreta -Messi desde el extremo diestro y Ronaldo desde cualquiera de las dos bandas- para acabar convirtiendo la táctica en pura ficción, porque luego, con la libertad que otorga el saberse el mejor de la clase, cada uno campa a sus anchas como si jugara en el patio durante el recreo.Messi agarra el balón, se lo cose a su pie izquierdo e inicia una carrera vertiginosa y vertical. Acelera, pone una marcha más, y vuelve a acelera hasta que decide que ha dejado a suficientes rivales atrás y que es el momento de dar el último pase o poner a prueba los reflejos del meta rival.Ronaldo la enseña y luego la esconde, se adorna con un recorte, con un regate de tacón, con una finta, tal vez dos, antes de poner el esférico donde la jugada alcanzará el punto justo de cocción -un centro envenenado, un disparo seco-, todo ello con una endiablada velocidad de ejecución.El argentino es el máximo goleador de esta 'Champions' (8 dianas) y el tercero en el ránking en asistencias (5), lo que le otorga el título oficioso de mejor jugador de la competición.
El portugués, que ha sido el jugador que más veces ha disparado entre los tres palos (32), ha marcado cuatro tantos y ha dado otros dos pases de gol.Ambos también han sido decisivos para que sus equipos se hayan proclamado ya campeones de sus respectivas Ligas. Messi, con 23 tantos, es el segundo goleador del equipo por detrás de Eto'o y el cuarto en la competición española. Ronaldo ha marcado cinco goles menos que el azulgrana en la Premier League (18), pero es el máximo goleador del Manchester United y también del torneo, empatado con el delantero del Chelsea Nicolas Anelka.Pese a su corta edad, ambos gozan igualmente de un palmarés envidiable, en el que figuran, entre otros trofeos, tres Ligas y una Liga de Campeones con sus respectivos equipos. El delantero de Madeira ha obtenido, además, los máximos reconocimientos individuales esta temporada, en la que ha ganado el Balón de Oro y el FIFA World Player 2008, por delante de Leo, segundo en ambas clasificaciones.
Los dos jugadores presumen de un excelente currículum a nivel de clubes, pero Messi supera a Cristiano Ronaldo en títulos conseguidos con la selección. Con la albiceleste, el azulgrana ha ganado la medalla de oro en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín y se proclamó campeón del Mundo sub-20 en el año 2005, mientras que el punta del Manchester aún no ha ganado nada con la suya.El próximo 27 de mayo, uno de los dos sumará una 'Champions' más que el otro. El título coronará no sólo al Manchester o Barcelona como mejor equipo de europa sino a Messi o a Ronaldo como el mejor del planeta. El próximo FIFA World Player espera a Leo y Cristiano, pero antes pasará por Roma. El portugués ya lo tiene. El argentino lo viene persiguiendo desde hace tiempo. (Fuente EFE)
Guardiola y Ferguson, sin comparación
Treinta años, 1.800 partidos, 22 temporadas y 42 títulos separan el mundo de Alex Ferguson, entrenador del Manchester United, del de Pep Guardiola, el técnico del Barça, que protagonizarán el duelo de banquillos el próximo 27 de mayo en Roma. Ferguson cumplirá 68 años por los 38 de Guardiola; el escocés ha dirigido a su equipo en más de 1.900 partidos y el manresano apenas alcanza los 60; 23 temporadas lleva el técnico del United en el cargo frente al debutante entrenador culé y el de Govan acumula 44 títulos (33 en el United, 11 en el Aberdeen) por los 2 de Guardiola.Ferguson jugaba de delantero; Guardiola, de organizador. Al escocés le costó seis años conseguir su primer título en el United; el del Barça en una temporada ha conseguido dos.El primer día que el técnico del United se sentó en el banquillo de Old Trafford, Guardiola ejercía de recogepelotas en sus días libres como jugador del fútbol base barcelonista; el día que debutó Ferguson como entrenador del Manchester, Guardiola había cumplido tres años. Las diferencias entre uno y otro son significativas, el fútbol de sus equipos también, pero los dos demuestran disponer de fórmulas exitosas. El estilo del Barça no admite dudas, Guardiola asegura que el fútbol del Barça "no engaña", siempre juega de la misma manera, porque su equipo juega a dominar, al ataque, no sabe hacerlo de otra manera. El de Ferguson se mueve en otros parámetros. Lo demostró, por ejemplo, en el enfrentamiento del año pasado ante el Barça de Frank Rijkaard, donde el United especuló en la ida (0-0) y sentenció en la vuelta con un golazo de Scholes. Aquel día, en Old Trafford, Rijkaard firmó su sentencia.
Con el paso de los meses, en Barcelona se ha instalado la teoría de que Guardiola podría ser el futuro 'Alex Ferguson' del Barça. La idea la lanzó Sandro Rosell, que luchará el año que viene por la presidencia del club catalán. Ferran Soriano, otro ex vicepresidente del Barça que podría optar a la presidencia, suscribe la idea.Pero Guardiola no lo ve claro. "Dudo que Ferguson durara 22 años aquí", dice el entrenador del Barça. Mientras tanto, en Roma, el técnico azulgrana puede seguir alimentando su leyenda. En caso de victoria, Guardiola se convertiría en el segundo entrenador más joven en dirigir a un equipo campeón de la Copa de Europa. Con 38 años igualaría a Miguel Muñoz, el récord lo ostenta Pepe Villalonga, que fue el entrenador del Real Madrid que ganó en la máxima competición continental en 1956.En el otro extremo está Ferguson. Si gana el Manchester en Roma, sir Alex será el segundo entrenador más veterano en conseguir esta competición, de hecho ya lo es en la actualidad después del triunfo del año pasado en Moscú.El más veterano entrenador en conquistar la Copa de Europa fue Raymond Goethals, el técnico que llevó al Olympique de Marsella a lo más alto.En Roma, los caminos de Ferguson y Guardiola se cruzarán, pero podían haberse cruzado antes. Cuando Pep decidió a finales de 2000 que no iba a continuar en el Barça, Ferguson fue uno de los primeros entrenadores que se interesó por el jugador del Barça, pero Guardiola no lo vio claro.
Pep y sir Alex, Guardiola y Ferguson, el yin y el yang. Barça y Manchester. El título más preciado en juego, todos los caminos para alzar la 'orejona' llevan a Roma. EFE.
Barça, el sueño del triplete: Copa, Liga y ... ¿Champions?
Muchos de los grandes se han quedado por el camino. Ganar un título es complicado; dos, una misión imposible; tres, una gesta, por eso en Europa sólo cuatro equipos: Celtic Glasgow, Ajax Amsterdam, PSV Eindhoven y Manchester United presumen de haber conquistado el 'triplete', algo a lo que aspira el Barça de Pep Guardiola. El 'triplete', la triple corona o el trébol es la quimera del fútbol: conquistar la Liga, la Copa y la Liga de Campeones en una misma temporada está sólo al alcance de los privilegiados, una suerte de calidad infinita y de fortuna triplicada. En esas está el Barça. Que este año ya ha levantado la Copa del Rey, después de derrotar al Athlétic en la final (4-1), y la Liga española, rompiendo récords.Para los británicos, el 'triplete' se convierte en la triple corona, por reminiscencias con el rugby, o en el trébol. Ese es precisamente el escudo del Celtic Glasgow, el primer equipo europeo que puede presumir de tener este título honorífico. Fue en la temporada 1966-67. El Celtic, dominador del fútbol de su país a partes iguales con el Rangers, se llevó la Liga y la Copa escocesa. Los hombres de Jock Stein, los 'Bhoys', liderados por Johnstone, Lennox o Wallace, se llevaron la Liga con tres puntos de ventaja sobre el Glasgow Rangers. En la Copa escocesa, los blanquiverdes derrotaron al Aberdeen (2-0), en un partido disputado en Hampden Park ante 126.102 espectadores.Sin embargo, lo más complicado estaba por llegar. La Copa de Europa había sido un feudo de equipos del sur de Europa: Real Madrid, Benfica, Inter y Milan; y el rival del Celtic era el todopoderoso Inter de Helenio Herrera (HH) y Sandro Mazzola.Ganó el Celtic, que se rehizo de un gol inicial de los 'neroazzurri' (Mazzola, de penalti). Marcaron Gemmel y Chambers. Después del partido HH admitió que la victoria del Celtic fue "un triunfo para el deporte" y la ruina de un corredor de apuestas británico, que pagó 33-1 la victoria de los escoceses.
El segundo ganador del 'triplete' fue el Ajax de Amsterdam. El equipo de Cruyff, Neeskens, Krol o Haan, entrenados por el rumano Stefan Kovacs, maravilló con su fútbol y conquistó la triple corona en la temporada 1971-72. Kovacs sucedió en el cargo a Rinus Michels y asumió el reto de defender el 'fútbol total' del conjunto 'ajaccied'. En la Liga, el duelo fue ante el Feyenoord de Rotterdam, pero el equipo de Cruyff se llevó la 'Eredivisie' después de ceder una derrota en 34 jornadas. Las dos siguientes finales tenían una motivación extra, porque se jugaban, en el De Kuip, el estadio del Feyenoord, el archirrival de los capitalinos.
En la Copa holandesa, el Ajax derrotó al ADO Den Haag por 3-2, en un partido que se le complicó más de lo esperado. En la gran final del 31 de mayo en Rotterdam, de nuevo en De Kuip, apareció la mejor versión del equipo 'ajaccied'. Ante el Inter de Milan, Johan Cruyff brilló con luz propia. Fue el triunfo del 'fútbol total' ante el 'catenaccio' de los lombardos. El Ajax ganó por 2-0 (Cruyff) y sumó su triple corona.El tercer equipo en conseguir el 'triplete' también fue holandés: el PSV Eindhoven de Guus Hiddink. El conjunto de Rotterdam se paseó en la 'Eredivisie' de la temporada 1987-88 con unos números de lujo: máximo goleador (117) y mínimo goleado (28); y dejó al Ajax a 9 puntos.
En la final de Copa, el conjunto de Hiddink tuvo muchos problemas para derrotar al Roda, que ganaba (2-1) a cinco minutos del final. Lerby dio la victoria a su equipo en el tiempo añadido. La flor de Hiddink estuvo presente en aquel partido, como también en la Copa de Europa, competición en la que el equipo de la Philips se clasificó para la final, pese a que no ganó ni un sólo partido ni en cuartos de final ni tampoco en semifinales. En la final, ocurrió otro tanto de lo mismo. En cuartos, el PSV eliminó al Girondins de Burdeos por el valor doble de los goles en campo contrario (1-1 y 0-0); y en semifinales, los de Hiddink repitieron los mismos resultados para eliminar al Madrid de la 'Quinta del Buitre'. En la final, disputada en Neckarstadion de Sttutgart ante el Benfica. El PSV levantó la Copa de Europa tras imponerse en la tanda de penaltis (6-5) al Benfica, con quien empató sin goles al término del partido. En aquel equipo destacan nombres como el meta Van Breukelen, los defensas Gerets y Ronald Koeman, que después fichó por el Barça, o los medios Vanenburg o Lerby. El cuarto componente del grupo del 'triplete' es el Manchester United. En la 'Premier', el equipo de Ferguson finalizó por delante del Arsenal de Wenger en la temporada 1998-99, después de una competición en la que los 'Gunners' lo tenían todo a su favor. En la FA Cup, jugada en Wembley, el United se impuso al Newcastle United por 2-0, pero lo mejor estaba por llegar para los ingleses. En la final de la 'Champions', disputada en el Camp Nou, el equipo de Ferguson perdía (1-0) ante el Bayern de Múnich en el minuto 90, pero en dos saques de esquina, el United le dio la vuelta a la situación.Teddy Sheringham marcó el 1-1 en el minuto 91 y, prácticamente en la siguiente acción, Solskjaer batió a Kahn para desespero de los muniqueses y la incredulidad del mundo del fútbol. En aquel equipo figuraban Schmeichel, Beckham, Giggs, Cole o Yorke.El Barça llegará a Roma con una oportunidad única, convertirse en el primer equipo español en alzarse con la triple corona, y hacer buena una canción popularizada estos días en la capital catalana: "Copa, Liga y Champions". (Fuente EFE.)
Todas las estrellas estarán en la Ciudad Eterna
De Leo Messi a Cristiano Ronaldo, de Edwin van der Sar a Víctor Valdés, de Thierry Henry a Ryan Giggs, Samuel Eto'o y Wayne Rooney, Michael Carrick y Xavi Hernández, de Andrés Iniesta a Carlitos Tévez, una pléyade de grandes jugadores se darán cita el próximo miércoles en el Olímpico de Roma. El fútbol considera el partido del próximo miércoles como "la final soñada", un partido entre los dos mejores equipos del mundo, el ganador de la 'Premier' y defensor del título, el Manchester United, frente al Barça, el equipo que seguramente mejor fútbol práctica. Es difícil determinar quien está a mejor nivel, aunque numéricamente se pueden extraer algunas conclusiones.La alineación tipo del Barça es en 4-3-3; la del United un 4-4-2. Víctor Valdés-Edwin van der Sar: El español es doce años más joven. 54 partidos jugados por el primero en Champions, por 81 del holandés. Víctor encaja 0,86 goles en Liga y 0,92 en Champions. Edwin es mejor: 0,64 en Liga y 0,75 en la Liga de Campeones. El holandés ya sabe lo que es jugar una final en el Olímpico. Militaba con el Ajax que perdió la de 1995/96 ante el Juventus en los penaltis.Carles Puyol-John O'Shea: El capitán del Barça no es un habitual en esta posición, pero jugará en la banda por la sanción de Dani Alves. O'Shea (28 años) es junto con Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney, de los más utilizados por Ferguson. Yaya Touré-Rio Ferdinand: Tampoco Touré juega normalmente en el eje defensivo, pero la lesión de Rafa Márquez le obliga a jugar en el eje. Ferdinand sale de una lesión y es uno de los puntales del Manchester. Gerard Piqué-Nenamja Vidic: Uno de los motivos por los que Piqué no contaba para Ferguson es por la calidad de Vidic, un seguro en la defensa, muy bueno en el juego aéreo. Sylvinho-Evra: La baja de Abidal permitirá a Sylvinho jugar una final de la Liga de Campeones. A sus 35 años, puede ser un gran premio final. Patrice Evra es un jugador muy explosivo, atento al corte, y buen defensa que se encargará de defender a Leo Messi. Busquets-Anderson: Sergio ha sido una de las revelaciones de la temporada, después de subir al primer equipo procedente del filial, que militaba en tercera división. Anderson sólo tiene un año más (21), pero mucha más experiencia. Xavi-Giggs: El barcelonista es uno de los jugadores más en forma de su equipo, mientras que el galés (35 años) es una de las posibilidades que maneja Ferguson en la media. Iniesta-Carrick: Si el albaceteño se recupera a tiempo, liderará el juego de su equipo desde la izquierda de la medular. Carrick es un delantero, reconvertido a medio, con gran proyección. Henry-Park: No juegan en la misma posición. El francés, que apura su recuperación, es el tercer delantero; el surcoreano, el cuarto medio. Henry sueña con una competición que nunca ha ganado; Ferguson ha garantizado la alineación de Park. Messi-Cristiano Ronaldo: Es el duelo. En juego, además de la gloria de la final, seguramente el ganador del Balón de Oro del próximo año. Eto'o-Rooney: El africano vive ansioso los últimos días, en los que el gol le ha girado la espalda después de una temporada espectacular. Rooney ha marcado 4 goles en Champions, aunque contra el Barça, Ferguson le retrasa su posición. En el banquillo, el Barça dispondría de Gudjohnsen, Keita, Hleb y Bojan como revulsivo. El del United ofrece más posibilidades con Tevez, Berbatov, Scholes, Nani... (Fuente EFE.)
El Manchester United llega a su cuarta final europa en un momento inmejorable
El Manchester United llega a su cuarta final de la Copa de Europa, ante el Barcelona de Pep Guardiola ,en un momento inmejorable para su entrenador, que acaba de ganar la "Premier" por tercera temporada consecutiva.Los "diablos rojos" viajan a Roma con el objetivo claro: defender un trofeo que la temporada anterior arrebatan al Chelsea en un trepidante (y dramático) partido disputado en Moscú.Con el Barca, campeón de la Liga española, ya se midió en 1991, en Rotterdam, en la final de la Recopa de Europa, un duelo que remató con victoria el club inglés por 2-1.Aquel resultado constituyó el primer éxito europeo del balompié inglés desde que la UEFA levantara al fútbol británico la prohibición de jugar en Europa debido a la tragedia de Heysel del 29 de mayo de 1985.La escuadra de Old Trafford ha demostrado que sale a ganar en las finales. En la campaña del 1967-1968, el United se enfrentaba al Benfica de Eusebio en la decimotercera edición de la entonces llamada Copa de Campeones, organizada por la UEFA.El vencedor fue el conjunto inglés de Charlton y Best, que se impuso a su adversario luso por un contundente 4-1.El segundo gran éxito del club en la "Champions" se produjo en una campaña mágica para la plantilla del escocés Ferguson, que se metía en el bolsillo el famoso "trébol" (1998-99).Fue, según se recuerda en este país, la mejor temporada de un equipo de fútbol inglés. Ese Manchester demoledor de David Beckham se convirtió en el primer y único conjunto que ganaba la Liga, la Copa de Inglaterra y la Liga de Campeones de la UEFA en el mismo curso.El "míster" escocés comentó en su día que lo más complicado fue proclamarse vencedores en el torneo doméstico (la actual "Premier"), que ganaron matemáticamente en la última jornada de curso tras derrotar al conjunto londinense Tottenham Hotspur (2-1).En la final de la Copa de Inglaterra (la FA Cup), los pupilos del escocés eliminaban al Newcastle United con dos goles que firmaban entonces Teddy Sheringham y Paul Scholes, que aún continúa siendo una de las piezas más sólidas y duraderas de ese equipo.En la hoy llamada "Champions League", el Manchester tuvo que disputarse la Copa con el Bayern Munich en la que se sigue considerando una de las mejores finales que se han librado en la historia de este deporte.No es para menos. El United perdía tras haber encajado un gol de lanzamiento de falta de Mario Basler en el minuto 6; y el Bayern estrellaba dos tiros en los postes de la portería que entonces protegía Peter Schmeichel. Aún así, la formación británica se las arregló para remontar y marcar dos goles consecutivos en los últimos tres minutos del partido.
Sheringham rubricó el primer tanto, y el segundo lo firmó el noruego Ole Gunnar Solskjær. Ambas acciones fueron remates a dos córner que lanzaba David Beckham.Tras ese partido, Ferguson recibió la Orden del Imperio Británico, que le concedió la Reina de Inglaterra, Isabel II, por la contribución del veterano "míster" al fútbol inglés.La siguiente Copa europea le llegó a este club en una final "británica" que libró ante un Chelsea que entrenaba el técnico israelí Avram Grant, un personaje poco popular entre la afición "blue". Fue en Moscú, y se decidió en una vertiginosa tanda de penaltis, tras el 1-1 final (obra de Cristiano Ronaldo y de Frank Lampard).Uno de esos disparos lo falló el capitán del Chelsea, un John Terry que lloró desconsolado al darse cuenta de que su error daba el trofeo al conjunto rival (6-5).
El próximo miercoles, el United, que acaba de ganar el título de Liga premier, afronta otro gran reto europeo ante otro adversario peliagudo, un Barcelona arrollador. Seguramente, otra gran final para la historia del fútbol. (Fuente EFE)
El Olímpico romano albergará su cuarta final de la máxima competición
El estadio Olímpico de Roma, una instalación con más de setenta años de historia, albergará el próximo miércoles, con el partido Barcelona-Manchester United, su cuarta final de la máxima competición europea, habiendo precisado dos de ellas de la tanda de penaltis.La "Ciudad Eterna" es uno de los puntos de visita obligada por su belleza y milenaria historia. Pero, asimismo, es uno de los "puntos vitales" del fútbol mundial y, dentro de ellos, el "Olímpico" es uno de los escenarios más míticos.Un estadio que se proyectó como eje principal del complejo deportivo "Foro Mussolini" (años después bautizado con su actual nombre de "Foro Itálico"), ideado en los años 30 por el entonces dictador italiano Benito Mussolini y proyectado por el arquitecto Enrico Del Debbio.Las obras de construcción dieron inicio en 1928, pero fue en 1938 cuando fue abierto por vez primera. Tras la Segunda Guerra mundial, en 1952 la instalación, denominada "Estadio de los Cien Mil" y ya propiedad del Comité Nacional Olímpico Italiano (CONI), fue reconstruido casi totalmente con miras a acoger los Juegos Olímpicos de 1960, con capacidad para 54.000 personas sentadas y ya con el nombre de estadio "Olímpico".Se inauguró el 17 de mayo de 1953, con el partido entre las selecciones nacionales de fútbol de Italia y Hungría.En los Juegos Olímpicos de Roma, donde albergó las ceremonias de apertura y de clausura, también albergó las pruebas de atletismo.Años después, el 25 de mayo de 1977, el "Olímpico" ya acogió su primera final de la máxima competición europea, denominada entonces Copa de Europa, con el partido Liverpool-Borussia Monchengladbach, que terminó con triunfo del conjunto inglés,por 3-1.Era un Liverpool que tenía como gran estrella a Kevin Keegan, que se erigió con sus acciones como el gran protagonista pese a no marcar. Otras estrellas presentes en ese partido fueron Ray Clemence, Steve Heighway, por el Liverpool, Berti Vogts, Rainer Bonhof, Allan Simonsen, Uli Stielike y Jupp Heynckes, por el Borussia.Los tantos del conjunto inglés fueron obra de Terry McDermott (m.28), Tommy Smith (m.64) y Phil Neal (m.82, de penalti); mientras que por el Borussia marcó el danés, luego barcelonista, Allan Simonsen (m.52). Bob Paisley, técnico del Liverpool, se convirtió en el primer entrenador en conquistar la Copa de Europa y la Copa de la UEFA en dos campañas consecutivas, pues el año anterior dirigiendo al conjunto inglés también había ganado la entonces tercera competición continental (la otra era la Recopa).
Se daba inició, además, a una racha de seis triunfos consecutivos del fútbol inglés en la Copa de Europa: Liverpool (1976-77, 1977-78 y 1980-81), Nottingham (1978-79 y 1979-1980) y Aston Villa (1981-82).El último título de esta serie inglesa volvió a tener al "Olímpico" como sede de la final. Fue un partido dramático y ante un local Roma que partía como gran favorito para hacerse, ante su afición, con el que sería su primer triunfo en la Copa de Europa.Pero, en la noche del 30 de mayo de 1984, el Liverpool se llevó el preciado trofeo al derrotar en los penaltis al Roma, tras acabar el tiempo reglamentario y la posterior prórroga con empate (1-1, goles del local Roberto Pruzzo, m.42, y del inglés Phil Neal. m.13).Fue una final con muchas anécdotas y connotaciones, que encumbró al meta inglés Bruce Grobbelaar, que con sus "payasadas" cegó a los romanistas en la tanda de penaltis; y que empequeñeció al brasileño Paulo Roberto Falcao, que se negó a tirar uno de los lanzamientos de pena máxima.
Al final, el duelo se decidió en favor del Liverpool, por 4-2. Por el equipo inglés erró Nicol (el primero en tirar) y marcaron Neal, Graeme Souness, Ian Rush y Alan Kennedy; por el Roma, anotaron Di Bartolomei y Ubaldo Righetti y fallaron Bruno Conti (el segundo) y Francesco Graziani (el cuarto).En el Liverpool estaban, junto a los ya citados, Sammy Lee y Michael Robinson -inicio de suplente-; en el Roma, el brasileño Toninho Cerezo y Franco Tancredi.Apenas cinco años después de esa "maldita final" para los aficionados del Roma, el Olímpico vivió otra renovación con ocasión de la disputa de la Copa del Mundo de "Italia 1990".Bajo el diseño de Annibale Vitellozzi, se ampliaron los vestuarios, se modificaron las gradas, se sustituyeron los asientos y se puso un techo para cubrir los graderíos.Dos años después de ser sede de la final del mundial de Italia'90, que coronó campeona a Alemania sobre Argentina, el Olímpico volvió a ser escenario de su hasta ahora última final de la, ahora llamada, Liga de Campeones de Europa.Frente a frente, el 22 de mayo de 1996, bajo la dirección del colegiado español Manuel Díaz Vega, estaban el Ajax de Amsterdam y el Juventus de Turín. El partido también terminó en su tiempo reglamentario con empate (1-1, con goles del italiano Fabrizio Ravanelli, m.13, y empate del finlandés del Ajax, Litmanen, m.40) y la posterior prórroga no vio goles.Se fue, pues, a la decisión desde el fatídico punto de penalti. Y, como en 1984, se terminó en ellos con 4-2; eso sí, en esta ocasión en favor del equipo italiano. Por el Juventus, marcaron Ferrara, Pessotto, Padovano y Jugovic; mientras que por el Ajax fallaron Davids (primero) y Silooy (cuarto), anotando Litmanen y Scholten).El Juventus, entrenado por Marcello Lippi, tenía en sus filas otras estrellas como Peruzzi, Vierchowood, Paulo Sousa, Deschamps, Del Piero, Ravanelli y Vialli; mientras que en el Ajax de Louis Van Gaal, estuvieron Van der Sar, Frank De Boer, Finidi, Ronald De Boer y Kanu.Ahora, trece años y cinco días después, un engalanado Olímpico vivirá un Barcelona-Manchester United que es la cuarta final de la Copa de Europa/Liga de Campeones de su historia, y que tendrá por tercera vez a un conjunto inglés sobre su césped. (Fuente EFE)
Thierry Henry, el tipo que fichó por el Barça para ganar la Champions
Goles y más goles. Títulos, individuales y colectivos. Una meteórica carrera entre el Mónaco, el Arsenal y el Barça y una obsesión: ganar la Champions, el último gran título que falta en el extenso palmarés de Thierry Henry. Henry nunca ha escondido que fichó por el Barça para ganar esta competición. Tenía un compromiso firmado con el equipo de Frank Rijkaard para aterrizar en el verano de 2006, pero se desdijo después de perder con su Arsenal aquella final de la Champions en París (2-1 a favor de los azulgranas).Se sentía en deuda con el equipo de Arséne Wenger, le prometieron reconstruir el equipo para afrontar el gran reto, renovó su compromiso contractual, pero al poco tiempo se dio cuenta de que no sería posible, así que al año siguiente, el Arsenal accedió a traspasarlo al Barça por 24 millones de euros (33 millones de dólares).Y 'Titi' Henry vuelve a estar ahora, tres años después, en el momento adecuado y en el lugar preciso. Seguramente el francés, próximo a cumplir los 32 años, se enfrenta a una de sus últimas oportunidades de levantar la 'orejona', un objetivo que le ha perseguido desde siempre. Títulos ligueros y coperos en Francia, Inglaterra y España. El Mundial, la Eurocopa y la Copa Confederaciones con la selección francesa. Máximo goleador de la 'Premier League', Bota de oro, pero a Thierry le falta uno: la Champions. (Fuente EFE.)
¿ Será Posible una sola liga de fútbol en América ?
La situación actual que viven los equipos mexicanos y de la propia Conmebol en los Octavos de Final de la Copa Libertadores por causa del brote de influenza, sería más fácil de solucionar si existiera una sola confederación en un solo continente como lo es América.En este caso, un representante del área administrativa y deportiva de una sola confederación, podrían realizar las gestiones pertinentes (a nivel federarivo y de gobierno) y con mayor rapidez, para conseguir un lugar clínicamente seguro para la realización de los partidos como locales de Chivas y San Luis.
Pero eso es solamente un punto en una serie de situaciones que mejorarían al tener una sola confederación como se hace en el resto del mundo civilizado.
El continente americano merece una mejor administración y nivel competitivo en todos sus sectores y no solamente en algunas partes de éste como sucede actualmente.
Como sucede en Europa, todos los países de América tienen derecho a acceder a la mayor competencia de Clubes y Selecciones de su propio continente y la estructuración actual no lo permite de manera injusta.
Un estadounidense no es más americano que un argentino, mexicano, hondureño, etc. La estructuración en Conmebol y Concacaf es un reflejo ilógico que incluso se podría considerar hasta racista llegando a los extremos.
¿Cuál es la razón para ello? ¿Las distancias? En este caso el fútbol podría servir a uno de sus propósitos más nobles, el de unir a los países.
Una sola confederación haría que todos los países conocieran sus reales alcances futbolísticos e incluso podría redituar en por lo menos un par de lugares extras en las Copas del Mundo.
Incluso pudiera ser que de inicio todas las Selecciones que hoy conforman a la Conmebol califiquen sin problemas al Mundial, pero a la larga se podría dar un crecimiento en el Caribe y en partes de Norte y Centroamérica a las que la actual configuración no se los permite.
En el aspecto económico, significaría un amplio margen de mercado y patrocinadores para las competencias que se crearían como una real Liga de Campeones de América, el equivalente a la Copa UEFA y una real Copa América de Selecciones.
Además, una sola confederación permitiría que todos los países tengan verdaderamente voz y voto y no como sucede ahora.
Todo esto puede sonar utópico, pero está a tan solo que el mandamás de la FIFA, Joseph Blatter, tenga la intención y el coraje que se requiere para llevarlo a cabo o ¿será que le deje algún beneficio personal la actual configuración de dos confederaciones para un mismo continente? (Fuente goal.com)
El triplete es posible
Sólo cuatro equipos han logrado la proeza: Copa de Europa, Liga y Copa en la misma temporada. El Barça quiere ser el quintoNo hay quinto malo o a la tercera va la vencida. El FC Barcelona aspira esta temporada a convertirse en el quinto equipo continental que sume la hazaña de marcarse un tres en uno: Copa de Europa, Liga y Copa. Sería la ‘triple corona’, el primer triplete del Barça que incluiría la tercera Champions.Sólo cuatro equipos han conseguido la proeza de juntar en una misma temporada los tres títulos de máxima importancia en los campeonatos europeos: Celtic (1967), Ajax (1972), PSV Eindhoven (1988) y Manchester United (1999). El Celtic de Glasgow inauguró en la campaña 1966-67 tan excelente registro, con la Liga y la Copa de Escocia y su única Copa de Europa ganada al Inter de Milán (2-1) en el Estadio Nacional, cerca de Lisboa.Tal gesta por inaudita y pionera de los hombres del mítico Jock Stein se incrementó con otra ‘machada’, al sumar la Copa de la Liga escocesa y erigirse en el único club con el cúadruplo o cuatro títulos en una temporada. Siguió el legendario Ajax de Stefan Kovacs, tras el paso previo del ex azulgrana Rinus Michels, y de Johan Cruyff en el campo. En 1972 sumó la Eredivisie, la Copa holandesa y la Copa de Europa al Inter (2-0) en Rotterdam.Turno en 1988 para el PSV Eindhoven de Guus Hiddink y de otro mito del barcelonismo, Ronald Koeman. Lo ganó todo: Liga y Copa holandesa, y una final europea en los penalties contra el Benfica en Stuttgart. El último club europeo en realizar tal gesta es el vigente campeón de la Champions League y rival de los blaugrana en el Estadio Olímpico de Roma el próximo 27 de mayo.El Manchester United de sir Alex Ferguson vivió una noche inolvidable en el Camp Nou el 26 de mayo de 1999 contra el Bayern Múnich, tras remontar en los tres últimos minutos del encuentro el tanto inicial de Basler con dos golazos de Sheringham y Solskjaer. Coronaron los ‘diablos rojos’ así una temporada sensacional, una de las mejores de la historia del fútbol inglés, en la que se llevaron la Premier League y la Cup. Tardó Ferguson 25 años como técnico en conseguirlo y Guardiola puede lograrlo en su primer año como míster, superando a su ‘maestro’ Johan Cruyff.Cruyff ‘tripló’ como jugador con el Ajax en 1972 y de su historial como técnico pocas dudas merece su excelente etapa en azulgrana, con la Copa de Europa de 1992 en Wembley ante la Sampdoria (1-0) y la segunda de sus cuatro ligas consecutivas. Pero no alcanzó el triplete. Como tampoco lo ganó Frank Rijkaard el 2006, pese a su impresionante palmarés en blaugrana, con la Champions de París ante el Arsenal (2-1) y su segunda Liga.Curiosamente, huyendo de la madriditis y como anécdota, ni el mejor Real Madrid europeo rozó el triplete. Sólo en 1956-57 y 1957-58 sumó doblete con la Liga y la Copa de Europa.111 años de historia del Barça, dos Copas de Europa y ningún triplete. Pep Guardiola puede rubricar su excepcional campaña como entrenador, y de qué manera. Ganando la Liga el domingo o en una de las cuatro jornadas que restan, la Copa del Rey el 13 de mayo y la Champions en Roma el 27. ‘Chapó’ y suerte. (Fuente sport.es)
Una injusticia el Arbitraje
El DT de Chelsea, Hiddink, cuestionó al juez y admitió sensación de "robo" e "injusticia"El holandés Guus Hiddink, entrenador del Chelsea, se mostró crítico con la actuación del árbitro, el noruego Tom Henning, tras la eliminación de su equipo de la Liga de Campeones ante el Barcelona y admitió que en el entorno "blue" queda la sensación de que les han "robado el partido" y de que se ha cometido una "injusticia".
Ahora sigo lleno de adrenalina y me tengo que calmar, pensar en frío y darle un buen análisis a lo que ha ocurrido. Creo que hemos jugado un partido muy decente, muy táctico", comentó el entrenador en el encuentro con los medios posterior a la semifinal de la Liga de Campeones.
El seleccionador de Rusia se mostró decepcionado pero filosófico ante el desenlace de la semifinal, que se llevó con un empate a uno el conjunto blaugrana; y aunque insistió en que siempre apuesta por dar a los colegiados "el beneficio de la duda", en este choque se vieron "tres o cuatro situaciones de posible penalti que (el árbitro noruego,Tom Henning) no pitó".
"Nosotros hemos tenido muchas ocasiones que tendríamos que haber materializado y ahora no tendríamos que estar discutiendo los posibles penaltis. A veces hay que darle al árbitro el beneficio de la duda", admitió.
Sin embargo, indicó que en este partido "hubo tres o cuatro situaciones, como con Malouda, que ves que le empujaron dentro del área y el árbitro estaba en buena posición para verlo. Y otras dos situaciones similares con Anelka, cuando Piqué levantó la mano, con Eto'o, en un choque con Ballack... Pero si ves la grabación, seguro que hay más".
"No he visto una actuación peor de un árbitro en mi carrera. Pero el fútbol es así. Todos cometen errores, entrenadores, jugadores y hay que respetar y dar el beneficio de la duda. Pero en tres o cuatro veces, negar un penalti, en fin", señaló.
No quiso entrar en la llamada "teoría de la conspiración de la UEFA", comentada por algunos medios que sostienen que esa organización no quiere otra final europea con dos clubes británicos.
"Eso son palabras duras y es algo imposible comprobar. Pero se ha dicho y se ha escrito mucho sobre el tema y estaría bien jugar otra final. Yo sólo puedo mencionar lo que he visto pero no me voy a meter en si la UEFA quiere o no a dos equipos ingleses en la Final de Champions".
Sobre el sentimiento en vestuarios, explicó: "existe una mezcla de enfado y decepción. Hay un sentimiento general de que nos han robado, de que se ha cometido una injusticia. Hay que repetir que tuvimos oportunidades para cerrar el partido pero entiendo perfectamente la reacción de los jugadores".
Preguntado por la reacción acalorada del marfileño Didier Drogba en el túnel de vestuarios (el jugador dio un puñetazo a la pared al lado del árbitro, al que gritó "eres una vergüenza"), respondió: "Lo entiendo y lo protejo. Las reacciones y emociones después de un partido tan intenso. Estaba lleno de emoción, y de adrenalina y lo importante es que no cruzó la línea. No ha pegado a nadie".
En cuanto a su visión para la Final, dijo que "no es el momento" de hablar de este tema y confió en que se vea "un partido bonito".
"No quiero culpar al Barcelona por nada. Mis quejas van hacia el árbitro. Todo mi respeto al Barça, no tengo nada en contra de ellos. Sólo hablo del árbitro", aclaró. (Fuente espn.com)
Ahora sigo lleno de adrenalina y me tengo que calmar, pensar en frío y darle un buen análisis a lo que ha ocurrido. Creo que hemos jugado un partido muy decente, muy táctico", comentó el entrenador en el encuentro con los medios posterior a la semifinal de la Liga de Campeones.
El seleccionador de Rusia se mostró decepcionado pero filosófico ante el desenlace de la semifinal, que se llevó con un empate a uno el conjunto blaugrana; y aunque insistió en que siempre apuesta por dar a los colegiados "el beneficio de la duda", en este choque se vieron "tres o cuatro situaciones de posible penalti que (el árbitro noruego,Tom Henning) no pitó".
"Nosotros hemos tenido muchas ocasiones que tendríamos que haber materializado y ahora no tendríamos que estar discutiendo los posibles penaltis. A veces hay que darle al árbitro el beneficio de la duda", admitió.
Sin embargo, indicó que en este partido "hubo tres o cuatro situaciones, como con Malouda, que ves que le empujaron dentro del área y el árbitro estaba en buena posición para verlo. Y otras dos situaciones similares con Anelka, cuando Piqué levantó la mano, con Eto'o, en un choque con Ballack... Pero si ves la grabación, seguro que hay más".
"No he visto una actuación peor de un árbitro en mi carrera. Pero el fútbol es así. Todos cometen errores, entrenadores, jugadores y hay que respetar y dar el beneficio de la duda. Pero en tres o cuatro veces, negar un penalti, en fin", señaló.
No quiso entrar en la llamada "teoría de la conspiración de la UEFA", comentada por algunos medios que sostienen que esa organización no quiere otra final europea con dos clubes británicos.
"Eso son palabras duras y es algo imposible comprobar. Pero se ha dicho y se ha escrito mucho sobre el tema y estaría bien jugar otra final. Yo sólo puedo mencionar lo que he visto pero no me voy a meter en si la UEFA quiere o no a dos equipos ingleses en la Final de Champions".
Sobre el sentimiento en vestuarios, explicó: "existe una mezcla de enfado y decepción. Hay un sentimiento general de que nos han robado, de que se ha cometido una injusticia. Hay que repetir que tuvimos oportunidades para cerrar el partido pero entiendo perfectamente la reacción de los jugadores".
Preguntado por la reacción acalorada del marfileño Didier Drogba en el túnel de vestuarios (el jugador dio un puñetazo a la pared al lado del árbitro, al que gritó "eres una vergüenza"), respondió: "Lo entiendo y lo protejo. Las reacciones y emociones después de un partido tan intenso. Estaba lleno de emoción, y de adrenalina y lo importante es que no cruzó la línea. No ha pegado a nadie".
En cuanto a su visión para la Final, dijo que "no es el momento" de hablar de este tema y confió en que se vea "un partido bonito".
"No quiero culpar al Barcelona por nada. Mis quejas van hacia el árbitro. Todo mi respeto al Barça, no tengo nada en contra de ellos. Sólo hablo del árbitro", aclaró. (Fuente espn.com)
Media docena de finales
Berna 1961, Sevilla 1986, Londres 1992, Atenas 1994, París 2006 y ahora Roma 2009. El Barcelona viajó a algunas de las principales ciudades europeas en busca del título más codiciado en las competiciones de clubes: el de la Copa de Europa.Hasta ahora, el conjunto azulgrana sólo ha podido alzar dos veces la Copa de las Orejas. Berna, Sevilla y Atenas son tres ciudades de mal recuerdo en el imaginario culé. Londres y París, como una segunda luna de miel.
En la capital italiana, y ante el Manchester United, el Barça intentará alcanzar el 50 por ciento de efectividad en las finales de la máxima competición continental.
Corría el 31 de mayo de 1961 cuando los catalanes se asomaron por primera vez a una final de la Copa de Europa, disputada en el estadio Wankdorf de Berna ante el Benfica.
El equipo que entonces dirigía Enrique Orizaola se adelantó en el marcador por mediación de Kocsis (0-1, min.20), pero Aguas empató diez minutos después (1-1, min.30). Ramallets se metió un gol en propia puerta -le molestó el sol- en la jugada siguiente (1-2, min.31) y, tras la reanudación, Coluna hizo el tercero para los portugueses (1-3, min.55).
Con 1-3 en el marcador, Kocsis envió un balón al poste y Kubala mandó otro que se estrelló en los dos palos, mientras se paseaba por la línea de gol.
Czibor recortó distancias para los azulgranas a quince minutos del final (3-2, min.75), Evaristo volvió a enviar un balón al palo que hubiera significado el empate y Germano detuvo en la misma línea de gol, y con el brazo, otro disparo azulgrana en la última jugada del partido.
Después de aquella final, en la que el azar se alió con el Benfica y el infortunio deparó un desenlace cruel para el Barcelona, la 'Internacional Football Associacion Board' decidió cambiar la reglamentación sobre las porterías, que pasarían a tener los postes redondos y no cuadrados, como hasta entonces.
El Barça había desaprovechado una ocasión de oro para alzarse con su primera Copa de Europa y tuvo que esperar 25 años más para volver a jugar otra final.
En Sevilla, el 7 de mayo de 1986, y ante el entonces desconocido Steaua de Bucarest, el equipo de Terry Venables se presentó al Sánchez Pizjuán con el cartel de favorito, con la presión de jugar en casa y con la necesidad de saldar una deuda con la historia.
Si en Berna los azulgranas se estrellaron contra los postes, en la capital hispalense lo hicieron contra el meta Duckadam, al que fueron incapaces de meterle un gol en 120 minutos y tampoco en la tanda de penales.
En el mítico estadio de Wembley, el 20 de mayo de 1992, el mágico año olímpico, el Barcelona por fin escribió su nombre con letras de oro en el fútbol europeo de la mano del legendario 'Dream-Team' de Johan Cruyff.
Un lanzamiento de falta de Koeman en la prórroga ante el Sampdoria (1-0, min.112) entró como un obús por la derecha de la portería defendida por Gainluca Pagliuca y desató el delirio de la afición culé.
Aquel equipo pudo ganar una segunda Copa de Europa -entonces ya rebautizada como Liga de Campeones- pero enterró sus opciones en la infausta final disputada en el Olímpico de Atenas, el 18 de mayo de 1994, ante el Milán de Fabio Capello.
El Barça, que venía de celebrar un nuevo título de Liga, subestimó a un rival que le dio un baño en toda regla desde el primer minuto de juego. Massaro (min.22 y 45), Savicevic (min.47) y Desailly (min.57) fulminaron (4-0) al Dream Team que, a partir de aquel partido, inició su desintegración.
Doce años después, otro equipo destinado a marcar una época, el Barça de Rijkaard y Ronaldinho se coronó como el mejor de Europa en el estadio de Saint-Dennis (12 de mayo de 2006), ante el Arsenal de Thierry Henry, que jugó 72 minutos con un hombre menos por la expulsión de Lehmann.
Bajo una intensa lluvia, el conjunto azulgrana remontó en la segunda parte el gol inicial de Campbell (0-1, min.37), con los tantos de Eto'o (1-1, min.76) y Belletti (2.1, min.80).
El próximo 27 de mayo, el Barça tendrá la oportunidad de conquistar su tercera Copa de Europa e igualar así a su rival en la final, el United, que ya cuenta con la triple corona.
De los hombres de Pep Guardiola depende que Roma, la capital italiana, siga siendo la ciudad eterna, u otro destino absolutamente olvidable para la afición barcelonista. (Fuente espn.com)
Andrés Iniesta El abanderado
Iniesta, el héroe de Londres, afirmó que "hasta que el árbitro no pita, hay que creer"El centrocampista Andrés Iniesta, el autor del tanto que clasificó, en el minuto 93, al Barcelona para la final de la Copa de Europa, aseguró que "hasta que no pita el árbitro, siempre hay que creer" y eso le permitió conseguir el gol del empate ante el Chelsea.
"Si hubiera sido en el minuto cinco, igual lo hubiera lanzado a la segunda grada, pero he lanzado con toda mi alma y ha entrado por el único sitio que podía", indicó el "héroe" de Stamford Bridge que sentenció: "Hasta que no pita el árbitro, siempre hay que creer".
Iniesta resumió de forma muy gráfica, el momento que vivió el conjunto azulgrana en Stamford Bridge. "Me alegro por la gente que ha venido, por lo que sufren, por los que están en casa. Es un momento de la hostia. Lo merecemos por toda la temporada", destacó el jugador manchego.
"El momento es espectacular. Vamos a Roma (donde se jugará la final) de la mejor forma. Sin palabras. Todo el mundo lo merecía", dijo Iniesta, quien remarcó que el encuentro fue "una batalla".
Preguntado que le pasó por la cabeza cuando marcó el gol, el futbolista declaró: "No sé ni donde estoy aún. Imagínate cuando he visto que entraba (el balón).... Espectacular".
Cuestionado si el resultado del partido supone un premio al fútbol-arte, el centrocampista respondió: "Eso creo que queda igual. Hemos conseguido llegar a la final. Increíble. No tengo palabras".
Acerca de si el Barcelona ha hecho historia con su empate en Stamford Bridge, el centrocampista contestó: "Hasta el momento creo que sí".
Iniesta también se declaró "feliz de poder haber ayudado (a la clasificación de su club)", pero, sobre todo, quiso "destacar al equipo, que ha hecho una faena inconmensurable".
"Nos hemos quedado con diez -relató-. Nos han marcado al principio. La temporada que está haciendo el Barça es para quitarse el sombrero".
El deportista no dudó en subrayar que hoy fue uno de los días "más bonitos" de su vida, y añadió: "Felizmente lo hemos sacado. Estamos en la segunda final de la temporada. Creo que es para estar contentos.
Sobre como metió el gol, Iniesta explicó: "Ha sido justo cuando ha entrado. He visto al arquero, que es muy grande, que casi llega, pero la felicidad es increíble.
El argentino Leo Messi, el hombre que asistió a Iniesta en la jugada del gol, coincidió con su compañero en que "la fe y la confianza de este equipo de querer siempre más tuvo su recompensa".
Messi reconoció: "Tal como estaba el partido, recordaba al del Manchester del año pasado, y pensábamos que nos íbamos a quedar otra vez en el camino".
El delantero del Barça calificó de "linda" la final de Roma que les enfrentará al Manchester United, "porque la jugarán los dos mejores equipos del mundo".
"Estaba escrito así", manifestó el azulgrana Samuel Eto'o al final del partido. Eto'o, casi en estado de 'shock', justificó su escaso estado de euforia en el hecho de que el equipo "había sufrido mucho", pero se mostró orgulloso de la propuesta del Barça durante toda esta Liga de Campeones.
"El partido ha sido muy complicado, pero lo importante es que, en cualquier campo, hemos jugado con nuestro estilo. A veces, se puede perder, pero muchas veces ganamos. Hoy hemos empatado y ya estamos en la final", concluyó.
"LA SUERTE DE LA JUSTICIA"
"Si hubiera sido en el minuto cinco, igual lo hubiera lanzado a la segunda grada, pero he lanzado con toda mi alma y ha entrado por el único sitio que podía", indicó el "héroe" de Stamford Bridge que sentenció: "Hasta que no pita el árbitro, siempre hay que creer".
Iniesta resumió de forma muy gráfica, el momento que vivió el conjunto azulgrana en Stamford Bridge. "Me alegro por la gente que ha venido, por lo que sufren, por los que están en casa. Es un momento de la hostia. Lo merecemos por toda la temporada", destacó el jugador manchego.
"El momento es espectacular. Vamos a Roma (donde se jugará la final) de la mejor forma. Sin palabras. Todo el mundo lo merecía", dijo Iniesta, quien remarcó que el encuentro fue "una batalla".
Preguntado que le pasó por la cabeza cuando marcó el gol, el futbolista declaró: "No sé ni donde estoy aún. Imagínate cuando he visto que entraba (el balón).... Espectacular".
Cuestionado si el resultado del partido supone un premio al fútbol-arte, el centrocampista respondió: "Eso creo que queda igual. Hemos conseguido llegar a la final. Increíble. No tengo palabras".
Acerca de si el Barcelona ha hecho historia con su empate en Stamford Bridge, el centrocampista contestó: "Hasta el momento creo que sí".
Iniesta también se declaró "feliz de poder haber ayudado (a la clasificación de su club)", pero, sobre todo, quiso "destacar al equipo, que ha hecho una faena inconmensurable".
"Nos hemos quedado con diez -relató-. Nos han marcado al principio. La temporada que está haciendo el Barça es para quitarse el sombrero".
El deportista no dudó en subrayar que hoy fue uno de los días "más bonitos" de su vida, y añadió: "Felizmente lo hemos sacado. Estamos en la segunda final de la temporada. Creo que es para estar contentos.
Sobre como metió el gol, Iniesta explicó: "Ha sido justo cuando ha entrado. He visto al arquero, que es muy grande, que casi llega, pero la felicidad es increíble.
El argentino Leo Messi, el hombre que asistió a Iniesta en la jugada del gol, coincidió con su compañero en que "la fe y la confianza de este equipo de querer siempre más tuvo su recompensa".
Messi reconoció: "Tal como estaba el partido, recordaba al del Manchester del año pasado, y pensábamos que nos íbamos a quedar otra vez en el camino".
El delantero del Barça calificó de "linda" la final de Roma que les enfrentará al Manchester United, "porque la jugarán los dos mejores equipos del mundo".
"Estaba escrito así", manifestó el azulgrana Samuel Eto'o al final del partido. Eto'o, casi en estado de 'shock', justificó su escaso estado de euforia en el hecho de que el equipo "había sufrido mucho", pero se mostró orgulloso de la propuesta del Barça durante toda esta Liga de Campeones.
"El partido ha sido muy complicado, pero lo importante es que, en cualquier campo, hemos jugado con nuestro estilo. A veces, se puede perder, pero muchas veces ganamos. Hoy hemos empatado y ya estamos en la final", concluyó.
"LA SUERTE DE LA JUSTICIA"
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, cree que el gol 'in extremis' de Iniesta, fue "la suerte de la justicia".
"El fútbol ama al fútbol, y nosotros hemos hecho una propuesta de primer nivel. Hemos ido a por la victoria en los dos partidos de la eliminatoria y era de justicia que estuviéramos en la final", manifestó.
Laporta quiso felicitar a sus futbolistas, "por la emoción y la alegría que transmiten con su juego", y no sólo destacó el gol de Iniesta, sino al meta Víctor Valdés, "que nos ha llevado también a Roma, porque ha vuelto a hacer paradas determinantes".
El dirigente del club catalán también tuvo un recuerdo para los casi 3.000 aficionados que estuvieron en Stamford Bridge. "Ellos han creído en este equipo hasta el último momento. En los cuatro minutos de descuento, se oían más que todo el estadio", subrayó.
Por último, Joan Laporta habló de la final ante el Manchester United. "Es la final soñada. Un duelo entre dos propuestas futbolísticas distintas, las dos muy eficaces, pero eso es bueno para el fútbol, porque si no parecía que hay un único fútbol ganador". (Fuente espn.com)
"El fútbol ama al fútbol, y nosotros hemos hecho una propuesta de primer nivel. Hemos ido a por la victoria en los dos partidos de la eliminatoria y era de justicia que estuviéramos en la final", manifestó.
Laporta quiso felicitar a sus futbolistas, "por la emoción y la alegría que transmiten con su juego", y no sólo destacó el gol de Iniesta, sino al meta Víctor Valdés, "que nos ha llevado también a Roma, porque ha vuelto a hacer paradas determinantes".
El dirigente del club catalán también tuvo un recuerdo para los casi 3.000 aficionados que estuvieron en Stamford Bridge. "Ellos han creído en este equipo hasta el último momento. En los cuatro minutos de descuento, se oían más que todo el estadio", subrayó.
Por último, Joan Laporta habló de la final ante el Manchester United. "Es la final soñada. Un duelo entre dos propuestas futbolísticas distintas, las dos muy eficaces, pero eso es bueno para el fútbol, porque si no parecía que hay un único fútbol ganador". (Fuente espn.com)
Cristiano Ronaldo: "Estoy muy contento aquí y quiero quedarme, lo he dicho muchas veces"
Cristiano Ronaldo fue claro sobre su futuro en los micrófonos de Antena 3 tras acabar el partido de semifinales de la Champions frente al Arsenal. "He respondido muchas veces a esa pregunta, estoy muy contento aquí, me quiero quedar aquí y estoy muy concentrado para ganar la Champions", dijo. Además, no mostró preferencias en cuanto a su rival en la final de Roma. "Para ser sincero, los dos equipos son muy difíciles, vamos a ver qué pasa. El Barcelona tiene un equipo espectacular, juegan muy bien, pero el Chelsea también tiene muy buen equipo", declaró.Sobre su victoria en el Emirates, el portugués no escondió su alegría. "Estamos en la final, el objetivo era ese, jugamos muy bien contra un equipo que juega muy bien. Es muy difícil marcar aquí, estoy muy contento porque he hecho dos goles y el equipo está en la final". Se refirió también a la posición que ocupó contra los 'gunners', alejado de la banda y más por el centro, como delantero. "Intento siempre hacerlo muy bien jugando en la banda o de delantero. No es mi posición favorita, pero intento hacerlo lo mejor posible", señaló.
El luso también se refirió a sus goles y reconoció como lógico que Almunia tuviera problemas con su primer tanto, un libre directo desde casi cuarenta metros. "El disparo era realmente difícil de despejar porque la pelota se movía un poco", dijo. "He tratado de dar lo mejor de mí y poner la pelota dentro y fue un gran gol", explicó.
Cristiano Ronaldo cree que está regresando a su mejor nivel, como acreditan sus goles en las semifinales de la Liga de Campeones ante el Arsenal, y asegura que se siente "en forma". "Es el momento crucial de la temporada y los mejores partidos vienen ahora", apuntó el jugador luso.
(Fuente marca.com)
Un aficionado se suicida tras la eliminación ante el Manchester
Se le encontró muerto vistiendo la camiseta gunner.El fútbol inspira sentimientos que en ocasiones llegan demasiado lejos. La eliminación sufrida por el Arsenal en la Liga de Campeones el pasado martes tuvo una consecuencia trágica en uno de sus aficionados, que se quitó la vida afectado por la derrota ante el Manchester United.
En Kenia, el aficionado del Arsenal Seuleiman Alphonso Omondi, de 29 años, fue encontrado muerto vistiendo la camiseta del Arsenal después que se suicidará al no poder aceptar que su equipo no alcanzaba la final de la Liga de Campeones.
Quienes estuvieron con él durante el partido, aseguran que el difunto abandonó el pub donde vieron el encuentro visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, aunque nadie esperaba el fatal desenlace. (Fuente goal.com)
En Kenia, el aficionado del Arsenal Seuleiman Alphonso Omondi, de 29 años, fue encontrado muerto vistiendo la camiseta del Arsenal después que se suicidará al no poder aceptar que su equipo no alcanzaba la final de la Liga de Campeones.
Quienes estuvieron con él durante el partido, aseguran que el difunto abandonó el pub donde vieron el encuentro visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, aunque nadie esperaba el fatal desenlace. (Fuente goal.com)
Manchester United a la Final de “Champions”
El defensor de la Copa de Europa, un Manchester United arrollador y más favorito que nunca, hizo añicos en el Emirates el perenne sueño europeo de un Arsenal impotente, al que sentenció ya en el primer tiempo y aplastó por un 1-3 que lleva al campeón directo a otra final de "Champions".La solidez, la efectividad, la magia que han coronado las últimas temporadas al once de Alex Ferguson dieron pocas opciones a su anfitrión. El líder de la Premier anuló de un plumazo, y en menos de un cuarto de hora, cualquier intento de su rival por hacer burla a los pronósticos.
Esta vez no funcionaron el entusiasmo, las ganas y la combinación de talento y juventud de la que tanto presume su "míster" francés, Arsene Wenger. El Arsenal no pudo con un United que marcó el tempo desde el arranque; que esgrimió sin mácula sus armas más poderosas y que silenció las gradas con las estocadas milagrosas de sus "Ronaldos" y sus "Rooneys". Sus inagotables recursos.
Wenger ordenó a su joven artillería en un 4-3-2-1 que salió enfilada a la meta de Van Der Sar desde el silbato inicial. Los "gunners" tuvieron un arranque prometedor. Centrados, confiados, se hicieron con la pelota -al menos momentáneamente-, mientras un United templado aguardaba su momento.
Y llegó, sin tardar demasiado. En cuestión de instantes, el Manchester neutralizaba la energía de su anfitrión.
El Arsenal, un club que atraviesa en la Premier un momento dulce, con 21 partidos sin perder -y en Europa, hasta hoy, llevaba 24 encuentros invicto como local- encajaba un doloroso revés a los 8 minutos de partido.
Un fallo defensivo de los locales -un resbalón del joven zaguero Kieran Gibbs- empujó al equipo del escocés Alex Ferguson a ponerse por delante. Aprovechó la coyuntura en la zaga el letal Cristiano Ronaldo, con un balón que remató desde dentro del área pequeña del coreano Ji-Sung Park. Un mazazo importante para la formación de Wenger, consciente en todo segundo de su imperiosa necesidad de remontar.
Ni hubo tiempo para reponerse del susto. Ronaldo iba lanzado y ahora le llegaba su turno de contribuir al marcador.
Sin esperar más de tres minutos, el portugués arremetió con un impresionante golpe franco ante el que poco pudo hacer cancerbero español del Arsenal, el mismo Manuel Almunia que evitó una sangría en Old Trafford en la ida, y que ahora se veía desbordado ante los embates continuados del United.
El goleador luso batió al portero local sin mucho problema y añadió más miseria a la situación -ya nefasta- en la que se había metido el Arsenal en poco más de diez minutos de partido.
De poco servía el empeño del punta Emmanuel Adebayor por nivelar el partido para la escuadra local si el togolés se topaba con la solidez férrea del central Rio Ferdinand (recuperado de sus problemas físicos); o las internadas de Theo Walcott, que en el minuto 23, tras coordinarse con el francés Samir Nasri centraba la pelota a la portería de Van Der Sar, si aparecía su eficiente compatriota del United, Patrice Evra para despejar su amago sin casi inmutarse.
Hoy, al Arsenal tampoco le salvó la visión de juego o el temple desde el medio campo de su capitán español, un Cesc Fábregas que se quedó sin final europea.
A cada movimiento "gunner", el Manchester replicaba con mayor contundencia: bien con un tiro a meta peligroso del internacional Wayne Rooney; o con una jugada en solitario del imparable Cristiano Ronaldo, que automáticamente generaba tensión entre el muro de contención londinense.
El paso por vestuarios no mejoró el destino de un Arsenal cada vez más alicaído, más rendido ante la evidencia y sabedor de que los minutos se agotaban para desplegar la hazaña que le salvaría de la eliminación.
Ronaldo volvió a plantar cara al español Almunia, que abortó con una estirada notable otro centro a meta del portugués nada más empezar el segundo tiempo.
La pesadilla del Arsenal continuó. Y el artífice de los peores sueños del equipo del disciplinado Wenger, prácticamente rendido a lo evidente, fue, otra vez, Ronaldo, omnipresente en esta semifinal, que remató con éxito una jugada comenzada por Park, que pasó por Rooney y desembocó en el jugador luso.
Con la semifinal enfilada, Ferguson se curó en salud y sustituyó a Rooney -quien ya tenía una amarilla y corría el riesgo de quedar fuera de cara a la final- por el búlgaro Dimitar Berbatov a los 66 minutos.
Una entrada en el área de Darren Fletcher, del United, sobre el capitán "gunner", Cesc Fábregas, costó la expulsión por roja directa al escocés, minando numéricamente la formación de Ferguson, y concediendo un penalti al Arsenal, que transformó en el minuto 76 el holandés Robin Van Persie, recuperado de una baja tras cuatro partidos de ausencia.
Poco más hubo. Una colisión con el portero del Manchester, Van der Sar, ocasionó un contratiempo a Van Persie y dio al mexicano Carlos Vela, ex jugador del Salamanca y Osasuna, la oportunidad de despedirse de esta edición de la Liga de Campeones.
Ficha técnica:
1 - Arsenal: Almunia; Sagna, Toure, Djourou, Gibbs (Eboue, m.45); Walcott (Bendtner, m.63), Cesc, Song Billong; Nasri, Van Persie (Carlos Vela, m.80); Adebayor.
3 - Manchester United: Van der Sar, O'Shea; Ferdinand, Vidic, Evra (Rafael, m.65), Fletcher, Carrick, Anderson (Giggs, m. 63), Park, Ronaldo, Rooney (Berbatov, m.66)
Goles: 0-1, m.8: Ji Sung Park, 0-2, m.11: Cristiano Ronaldo, 0-3: m.63, Cristiano Ronaldo. 1-3, ,-76: Robin Van Persie, de penalti.
Árbitro: Roberto Rosetti (Italia). Sacó amarilla a Samir Nasri, y a Emmanuel Adebayor, del Arsenal; y roja directa a Darren Fletcher, del Manchester United, por una entrada en el área a Cesc.
Incidencias: Partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates, el estadio del Arsenal, en Londres, ante un público de 59.867 espectadores. Presenciaron el partido como espectadores el seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, el presidente del Barcelona Joan Laporta, David Beckham, Carlo Ancelotti, Mathieu Flamini y Philipe Senderos.
Esta vez no funcionaron el entusiasmo, las ganas y la combinación de talento y juventud de la que tanto presume su "míster" francés, Arsene Wenger. El Arsenal no pudo con un United que marcó el tempo desde el arranque; que esgrimió sin mácula sus armas más poderosas y que silenció las gradas con las estocadas milagrosas de sus "Ronaldos" y sus "Rooneys". Sus inagotables recursos.
Wenger ordenó a su joven artillería en un 4-3-2-1 que salió enfilada a la meta de Van Der Sar desde el silbato inicial. Los "gunners" tuvieron un arranque prometedor. Centrados, confiados, se hicieron con la pelota -al menos momentáneamente-, mientras un United templado aguardaba su momento.
Y llegó, sin tardar demasiado. En cuestión de instantes, el Manchester neutralizaba la energía de su anfitrión.
El Arsenal, un club que atraviesa en la Premier un momento dulce, con 21 partidos sin perder -y en Europa, hasta hoy, llevaba 24 encuentros invicto como local- encajaba un doloroso revés a los 8 minutos de partido.
Un fallo defensivo de los locales -un resbalón del joven zaguero Kieran Gibbs- empujó al equipo del escocés Alex Ferguson a ponerse por delante. Aprovechó la coyuntura en la zaga el letal Cristiano Ronaldo, con un balón que remató desde dentro del área pequeña del coreano Ji-Sung Park. Un mazazo importante para la formación de Wenger, consciente en todo segundo de su imperiosa necesidad de remontar.
Ni hubo tiempo para reponerse del susto. Ronaldo iba lanzado y ahora le llegaba su turno de contribuir al marcador.
Sin esperar más de tres minutos, el portugués arremetió con un impresionante golpe franco ante el que poco pudo hacer cancerbero español del Arsenal, el mismo Manuel Almunia que evitó una sangría en Old Trafford en la ida, y que ahora se veía desbordado ante los embates continuados del United.
El goleador luso batió al portero local sin mucho problema y añadió más miseria a la situación -ya nefasta- en la que se había metido el Arsenal en poco más de diez minutos de partido.
De poco servía el empeño del punta Emmanuel Adebayor por nivelar el partido para la escuadra local si el togolés se topaba con la solidez férrea del central Rio Ferdinand (recuperado de sus problemas físicos); o las internadas de Theo Walcott, que en el minuto 23, tras coordinarse con el francés Samir Nasri centraba la pelota a la portería de Van Der Sar, si aparecía su eficiente compatriota del United, Patrice Evra para despejar su amago sin casi inmutarse.
Hoy, al Arsenal tampoco le salvó la visión de juego o el temple desde el medio campo de su capitán español, un Cesc Fábregas que se quedó sin final europea.
A cada movimiento "gunner", el Manchester replicaba con mayor contundencia: bien con un tiro a meta peligroso del internacional Wayne Rooney; o con una jugada en solitario del imparable Cristiano Ronaldo, que automáticamente generaba tensión entre el muro de contención londinense.
El paso por vestuarios no mejoró el destino de un Arsenal cada vez más alicaído, más rendido ante la evidencia y sabedor de que los minutos se agotaban para desplegar la hazaña que le salvaría de la eliminación.
Ronaldo volvió a plantar cara al español Almunia, que abortó con una estirada notable otro centro a meta del portugués nada más empezar el segundo tiempo.
La pesadilla del Arsenal continuó. Y el artífice de los peores sueños del equipo del disciplinado Wenger, prácticamente rendido a lo evidente, fue, otra vez, Ronaldo, omnipresente en esta semifinal, que remató con éxito una jugada comenzada por Park, que pasó por Rooney y desembocó en el jugador luso.
Con la semifinal enfilada, Ferguson se curó en salud y sustituyó a Rooney -quien ya tenía una amarilla y corría el riesgo de quedar fuera de cara a la final- por el búlgaro Dimitar Berbatov a los 66 minutos.
Una entrada en el área de Darren Fletcher, del United, sobre el capitán "gunner", Cesc Fábregas, costó la expulsión por roja directa al escocés, minando numéricamente la formación de Ferguson, y concediendo un penalti al Arsenal, que transformó en el minuto 76 el holandés Robin Van Persie, recuperado de una baja tras cuatro partidos de ausencia.
Poco más hubo. Una colisión con el portero del Manchester, Van der Sar, ocasionó un contratiempo a Van Persie y dio al mexicano Carlos Vela, ex jugador del Salamanca y Osasuna, la oportunidad de despedirse de esta edición de la Liga de Campeones.
Ficha técnica:
1 - Arsenal: Almunia; Sagna, Toure, Djourou, Gibbs (Eboue, m.45); Walcott (Bendtner, m.63), Cesc, Song Billong; Nasri, Van Persie (Carlos Vela, m.80); Adebayor.
3 - Manchester United: Van der Sar, O'Shea; Ferdinand, Vidic, Evra (Rafael, m.65), Fletcher, Carrick, Anderson (Giggs, m. 63), Park, Ronaldo, Rooney (Berbatov, m.66)
Goles: 0-1, m.8: Ji Sung Park, 0-2, m.11: Cristiano Ronaldo, 0-3: m.63, Cristiano Ronaldo. 1-3, ,-76: Robin Van Persie, de penalti.
Árbitro: Roberto Rosetti (Italia). Sacó amarilla a Samir Nasri, y a Emmanuel Adebayor, del Arsenal; y roja directa a Darren Fletcher, del Manchester United, por una entrada en el área a Cesc.
Incidencias: Partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates, el estadio del Arsenal, en Londres, ante un público de 59.867 espectadores. Presenciaron el partido como espectadores el seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, el presidente del Barcelona Joan Laporta, David Beckham, Carlo Ancelotti, Mathieu Flamini y Philipe Senderos.
(Fuente Fox Sports.com)
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